Titulo: Pollo com Pimienta
Pareja: Dirty Pair
Autor: Algodón de Azúcar
Vicio: 17. Pimienta
Notas: Escrito para
30viciosMe terminó dando hambre *se va a comer xD*
Pollo con PimientaDe nuevo se había ofrecido para cocinar algo aunque fuese sencillo, sin embargo, en la casa de su compañero de dobles, era difícil hacer algo a lo que se le pudiera llamar sencillo, en especial de que el propio peliazul estaba en un concepto muy alejado de lo “sencillo”.
Cuando suspiró nuevamente en la cocina, había perdido ya la cuenta de cuantos suspiros había dejado escapar desde que se adentró a esta, si bien era un lugar no muy condecorado, estaba tan bien equipado como una cocina profesional, y es que las comidas de Yuushi Oshitari eran de lo menos convencional.
Siempre probando platillos nuevos, siempre inventando cosas nuevas y eso le había hecho al pelicereza, aventurarse al mundo de la cocina, y por su suerte, se le daba bien.
Cerró los ojos intentando pensar en algo que se le viniera a la mente, que fuera algo de preparar rápido pero lo suficientemente atractivo para engatusar al paladar exigente del peliazul que estaba en su recamara leyendo apaciblemente uno de los tantos libros de novelas románticas que a veces le revolvían el estomago.
Intentó no pensar en eso concentrándose el algo y alcanzó a ver que algunas piezas de pollo estaban descongelándose cerca del lava trastes y sonriente se acercó mientras ideaba algo para como preparar esa carne tan sencilla.
De un brinco prácticamente, el pelicereza estaba cerca de su próximo platillo y sonriente se acercó a las especias para observarlas y se lamentó no encontrar en orégano con el que le gustaba preparar el pollo asado, era un buen condimento y con algo de arroz o ensalada, era una buena comida, sencilla y rápida de hacer.
Y entre todas las especias encontró una que ante sus ojos y ante sus gustos podría suplantar perfectamente al orégano, claro, si no excedía de él.
La Pimienta.
Se movió por la cocina con tanta felicidad que en realidad parecía estar en su propia casa, y pronto ya tenía al fuego, el pollo dentro de una cazuela, algo de aceite, un poco de sal de ajo, y por ultimo, una pizca de pimienta para darle el sabor.
Dando vueltas por aquí y por allá, estuvo chocando que el pollo no se quemara, dejándolo en el punto exacto de cocción que al peliazul le gustaba, si bien conocía lo exigente que era Yuushi.
Cuando por fin giró la perilla de la estufa para apagar el fuego de la cazuela, un chico de cabellos azules y anteojos redondos, llegó prácticamente olfateando hacia la cocina y se detuvo a un par de pasos detrás del cocinero improvisado.
-¿Qué huele tan rico?...
-La comida…
-¿Cocinaste de nuevo?... Te he dicho que podemos pedir algo para comer…
-Y terminarás quejándote lo que resta de la tarde y la noche de lo que odias la comida rápida…
-Hmmm….
-Aparte, sabes que me gusta cocinar…
El pelicereza se giró para destapar la cazuela y mostrarle al peliazul que de nuevo olfateando llego a pararse frente de la estufa, mirando con satisfacción lo que el otro había preparado.
Debía admitirlo, Gakuto siempre le llegaba a sorprender de la forma en que cocinaba, le agradaba que lo hiciera, y más si era para él…
De nuevo otra cosa rara que sale de mi mente y mis ratos de hambre y ocio dentro del Servicio Social xDUu…
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Titilo: Una clase de Trigonometría.
Pareja: Dirty Pair
Autor: Algodón de Azúcar
Vicio: 22.- Triángulo.
Notas: Escrito para
30viciosUna clase de Trigonometría.Química, Geografía, Literatura, Filosofía, Japonés… todas esas materias las podía aprobar con los ojos cerrados, sin estudiar tan siquiera, sin embargo había una que era su maldito dolor de cabeza.
Trigonometría.
Se preguntaba el por que para su pareja de dobles era tan sencillo el ver el pizarrón, escribir unas cuantas cosas, hacer unos cuantos cálculos y el resultado ya estaba impreso en la hoja de papel de su libreta.
El definitivamente se azotaba contra la mesilla de su pupitre* unas cuantas veces para ver si podía quedar inconciente y no tener que hacer el ejercicio en turno de la materia, siempre era así, siempre sucedía lo mismo, repegaba su frente contra su cuaderno vacío con unos cuantos rayones poco legibles.
Suspiró otra vez aburrido y miró hacia la ventana distraídamente, si le regañaban por no poner atención ya no le importaba, era seguro que esa materia terminaría siendo su pesadilla lo que restaba de el instituto, y terminaría odiando los números de por vida, a menos que no sean de química, dónde prácticamente resolvía las cosas mágicamente.
¿Por qué no puede ser todo como Química?....
Se desparramó sobre el asiento y cerró los ojos aunque una suave caricia en su brazo le hizo girar a ver al culpable.
Su pareja de dobles, Oshitari Yuushi quien le ofrecía su libreta de apuntes con cosas que podrían fácilmente confundirse con jeroglíficos extraños de otra lengua extranjera.
Siempre los denominaba así.
Tomó el cuaderno acomodándose en su asiento y comenzó a traspasar el apunte tal cual estaba sin tomarse la molestia de entender un solo número, aunque debía admitir que el tensai tenía una caligrafía hasta para los números totalmente elegante.
-Gracias – susurró suavecito, devolviendo la libreta, más el tensai le quitó de paso la propia.
Notó como tomaba su cuaderno y borraba algo para quizá corregir algún error, y al regresárselo, notó como el triángulo del problema en cuestión estaba nuevamente hecho con las líneas más marcadas y más rectas.
En el centro, especialmente venía su nombre con la letra del peliazul y al girarse a ver a su compañero, este simplemente lo ignoró haciendose pasar de que ponía atención al siguiente ejercicio de la clase.
Levantó una ceja y después sonrió.
Esos detalles le encantaban.